Mundo de ficçãoIniciar sessãoPero ya ella, Luci, se aleja rumbo al lago, dejándome a mí sentada en un sillón en la terraza, mirando a lo lejos la casa del señor Minetti, y hasta me parece verlo en el balcón de nuestra habitación, mirando hacia acá.
Cierro mis ojos, dejando que el sol me caliente; realmente es agradable. El aire se siente tan limpio, escucho el canto de los pájaros, el ruido y las voces de todos mientras arreglan la casa al gusto de mam&a






