493. SIGUE EL MISTERIO
ALESSANDRO:
Lilian se pasea de un lugar a otro mientras repite una y otra vez que su padre tenía razón. Camina por las hileras de barras de oro amontonadas hasta el techo. Mientras le dice a Rufo que ahora sí pueden hacer todas las vacunas que quieran y ayudar a mucha gente.
—Lo haremos, Lili, lo haremos —contestó emocionado. —¿Qué sigue en el trabalenguas?
—Nada, monta, corre bien —dice mientras busca alrededor—. Me parece que vamos a ir a dar a un lugar de agua.
Los tres hemos llegado a