448. AL FIN RECONCIADOS
LILIAN:
Lo observo fijamente soltando un gran suspiro. Este mafioso a veces me desespera más de lo que quisiera. ¿Por qué iba a mentirle en una cosa tan fácil de comprobar? Él me atrae de nuevo a sus brazos y me besó con delicadeza en todo mi rostro.
—Lo sé, cariño. Pero entiéndeme, Lili, eras novia de Andy por muchos años, hasta estaban comprometidos —lo miro a la espera de la continuación—. A esa altura de una relación, todos han tenido sexo.
—Tienes razón, todo el mundo me lo decía —lo recon