Mundo de ficçãoIniciar sessãoLILIAN:
Mi madre bajó la mirada abochornada. Una oleada de rabia y tristeza se encendió en mi pecho, pero no dije más. Ella había dejado que mi padre me convirtiera en un objeto, en un premio para el peor de los mafiosos. Y ahora, cuando más desesperada estaba, todo lo que hacía era evadir.
—Tu padre hizo lo que creyó mejor, Lilian —murmuró, llena de una resignación antigua que le conocía demasiado b






