Mundo de ficçãoIniciar sessãoMigue soltó una risita nerviosa, tratando de aliviar el ambiente con su comentario. Pero mis ojos se afilaron al recordarlo. Sí, había pasado. La explosión de adrenalina, el impulso feroz y mi absoluta falta de cordura en ese instante me habían llevado a hacer algo impensable: arrojarle un zapato a Alessandro Minetti, el hombre que controlaba el poder absoluto del crimen organizado.
—Sí, todavía anda con un chichón azul en su






