204. UNA NUEVA ENTREGA
LILIAN:
Despacio, empezó a girar, hasta acostarse a mi lado. Me atrapó por mis caderas y de un tirón hizo que me colocara sobre él, sin dejar de que mi centro estuviera en su boca, y comprendí. Quería que ambos realizáramos lo mismo. Lo que no sabía era si iba a poder, pues mi cuerpo temblaba ahora incontrolablemente.
Sentí que me abría las piernas más y más, haciendo que todo mi centro estuviera expuesto para él, que se hacía perder en su boca. Traté de concentrarme en volver a hacerlo sentir