Mundo de ficçãoIniciar sessãoLILIAN:
Minetti se detiene y me mira en silencio. No puedo respirar. Sus ojos me taladran, oscuros, llenos de una determinación fría, inquebrantable. Podría intentar escapar, pero sé que me alcanzará. Su mundo, su gente, lo controlan todo. Estoy atrapada, una vez más.
—¿Por qué iba a hacer una cosa como esa? —pregunta con seriedad. —Quizás… por lo que pasó anoche &mdas






