67. Las flores que florecen en el barrio de luces (II)
Todas las miradas estaban puestas sobre Xin'er, quién negaba una y otra vez con la cabeza.
"Nunca pensé que esto pudiera pasar" dijo.
La extravagante mujer sujetó una de las mejillas de Xin'er, tirando de ella de un lado a otro como a un niño pequeño. Sus largas uñas arañaban de forma sutil la piel.
"¡Xin'er! ¿Nunca les has hablado a tus amigos sobre mi? Mi corazón se acaba de romper"
"Basta" Xin'er se liberó de su agarre. "Soy un hombre"
"Ya que Xin'er no les ha dicho nada, me presentaré yo