Mundo ficciónIniciar sesiónEl caos se apoderó por completo de la capital. Cada día y a todas horas, la gente se concentraba delante del palacio imperial causando revueltas y descontrol.
A Ming Jie no le importaba en absoluto que esas estúpidas personas se quejaran. Después de todo, no existía nada que ellos pudieran hacer.
Él tenía el poder, y así sería siempre.
Aunque tuvieran que p







