—Soy Olivia—, se presentó Olivia.
—Es un lindo nombre.— Mirando hacia abajo, Lia jugueteó con el vaso con inquietud. —Como sugiere tu nombre, debes tener un corazón cálido, ¿eh?— —¿Estás nerviosa?— Olivia enarcó las cejas.
—No.—
Sin embargo, cuando Lia levantó la barbilla para mirar a Olivia, sintió varias emociones surgiendo dentro de ella.
—Lo siento, Olivia—.
—¿Por qué te disculpas conmigo?— Olivia levantó las cejas y preguntó confundida.
—Tengo que hacer algo que te defraudará—. Mordiéndose el labio, Lia murmuró: —Pero no tengo otra opción—.
Desconcertada, Olivia la interrogó: —¿Qué?—
No podía comprender por qué una mujer que conoció por primera vez se disculparía con ella.
Sin embargo, en medio de su confusión, el rostro de Lia se puso pálido y escupió incontrolablemente bocanadas de sangre.
La sangre era de color rojo carmesí.
Al instante, llamó la atención de todos.
Agarrándose el abdomen, Lia cayó al suelo con una expresión contorsionada. Todavía estaba tosiendo sangre.
¿Qué e