VALENTINA ROSS
A pesar de la confusión en mi cabeza y de la abrumadora sensación de culpa en mi pecho, no podía darme el lujo de faltar a mi primer día oficial de trabajo. Rubi finalmente estaba asumiendo interinamente el cargo de CEO, y como su mano derecha, debo estar ahí.
Me di el baño más largo de mi vida, me puse una falda tubo y una blusa de seda y fui a Beckett Industries a intentar fingir que mi vida no estaba de cabeza.
En cuanto Rubi llegó esa mañana, caminó directo hacia mí. Antes de