ARES BECKETT
Hacia unos dias que Rubi habia sido dada de alta del hospital, y yo me negaba rotundamente a pisar la sede de Beckett Industries. Que mi vicepresidente batallara con las acciones, las reuniones de la junta y los directores. Converti nuestra suite principal en mi oficina remota. Arme un escritorio al lado de la cama, con mi laptop y telefono, solo para no tener que quitarle los ojos de encima a mi esposa ni por un segundo.
Sabia que estaba actuando como un verdadero perro guardian,