RUBI MONTENEGRO
La secretaria de Ares intentó levantarse cuando me vio salir del ascensor en el último piso.
— Señora Beckett, el señor Ares está en una conf...
La ignoré y empujé la puerta.
Ares no estaba en una conferencia. Sostenía un vaso de whisky, levantó la mirada y me sonrió de medio lado.
— Tardaste más de lo que esperaba. El tráfico debe estar horrible cerca de la empresa de tu... amigo.
— ¡Eres un monstruo! — grité, tirando mi bolso en el sofá y caminando hasta su escritorio. — ¿Cómo