ARES BECKETT
Yo estaba apoyado en una columna, lo suficientemente lejos para que no se me acercaran idiotas, pero lo suficientemente cerca para ver cada detalle de aquel espectáculo.
Mirar a Rubi en el escenario era una tortura. Ella estaba deslumbrante con aquel vestido blanco. La forma en que la tela le abrazaba las caderas, la curva de sus pechos, el cuello expuesto... Todo en ella decía: "sexo y poder".
Sentí emociones tóxicas revolviéndome el estómago. Orgullo, porque aquella mujer espe