RUBI MONTENEGRO
El quinto día llegó demasiado rápido, marcando el fin de nuestra burbuja perfecta en la luna de miel.
Cuando el sonido del helicóptero rasgó el cielo de la mañana, sentí una pequeña opresión en el pecho. Desde que desperté tenía esa sensación de asfixia, como si algo me dijera que no fuéramos.
— ¿Lista, amor? — Ares apretó mi mano transmitiéndome seguridad y ahuyenté los pensamientos.
— Sí.
Caminamos tomados de la mano. Como el caballero que era conmigo, Ares me ayudó a subir pr