RUBI MONTENEGRO
Ya no podía ver nada más a mi alrededor. La decoración deslumbrante, las flores perfectamente arregladas, la música clásica que sonaba acompañando mi entrada... todo se volvió distante en el momento en que las puertas se abrieron y mis ojos encontraron a Ares parado en el altar.
Él estaba increíblemente guapo, vestido con un esmoquin oscuro que lo hacía resaltar entre las flores blancas a su alrededor. Pero no fue su belleza lo que hizo que mi corazón se acelerara y las lágrim