Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: Ashley.
Me acomodo la falda y no puedo acostumbrarme a la sensación de andar sin bragas; es como si una constante corriente de aire arrasara con mi intimidad. Me pone nerviosa y sonrío tímida cada vez que William me observa con conocimiento de causa. «Él lo está disfrutando», concluyo, medio mortificada, pero sin muchas ganas de darle el gusto y pedirle mis bragas; o lo que sea que quede de ellas, porque solo recuerdo un tirón







