Tras terminar todo, Malcolm llevo a Arianne a un pequeño bar, por supuesto había alguno colegas periodistas persiguiéndolos. Arianne estaba muy nerviosa, el anillo en su dedo era brillante y muy costoso.
—¿Quieres algo de beber? —Arianne negó, de finitimamente no volvería a probar una bebida en toda su vida, aun no recordaba como habia llegado a casa la noche anterior. El sí pidió una bebida
—Es una locura —le susurro. Observaba a todos lados, cualquiera podria ser un periodista.
Malcolm tomo