Dani consiguió ropa, le ayudo a vestirse, la ayudo a entrar en una canasta de ropa sucia caminaba cuidándose contemos a ser descubierto. Salió con ella hasta el interior del hospital.
La subió a una camioneta que tenía lista fuera del hospital por un costado. Los dolores la mataban, derramaba lagrimas al no soportarlo. Cuando metió la mano para jalar el cinturón de seguridad noto una mancha enorme de sangre.
—Insisto que deberías quedarte en el hospital. —ahora se di cuenta del error —no estas