Malcolm seguía girando en su silla esperando una respuesta, olvido la recomendación de su padre de enviarle un mensaje preguntado si sentia mejor. Si la pecosa se arreglara más, si fuera más cuidadosa, seria perfecta para representar el papel de su esposa, era bonita pero le hacia faltaba algo para resaltar su belleza.
¿O no?, ella era tan natural tan hermosa, sencilla y trasparente. Era mejor no cambiarle nada, y seguiría conservando esa esencia y esa confianza que lo hacía seguirla ciegamente