Entro en la bañera, se colocó debajo del chorro de agua, tratando de hacer reaccionar a Arianne pero ella no abrió sus ojos, la levanto de los hombros y le palmeo la mejilla, una pequeña abertura en la parte superior de su cabeza dejaba salir una delgada línea de sangre que se perdía con el agua.
—Pequitas, háblame. —ella no respondió —maldición, ¡Arianne háblame!
—Señor Ryan…—ella murmuro,
—Eso es, eso es cariño.
Estaba consciente, el agua escurría de su rostro al abrir sus ojos,
Malcolm la ay