Destello de luz.
Después de un par de terceros Arianne y Malcolm al fin se quedaron solos en el jardín, ella le agradecía con besos y abrazos efusivos su acto de bondad, ella jamás lo hubiera era imaginado en un papel altruista.
Malcolm por fin disfrutaba de la dulzura a solas, estaba comenzando a arrepentirse de invitar a quedarse aquí a Lizzy con su hija, le estaba gustado la privacidad de un matrimonio de solo dos.
—De todas formas que tal si amueblamos esa pequeña casa y tú y yo nos vamos vivir ahí un tiemp