Nicoll llego con vida al hospital, los enfermeros corrían con ella en una camilla no habia nadie que respondiera por ella o que estuviera cerca para esperar buenas noticias, estaba perdiendo mucha sangre, tenia muchos vidrios incrustados en el rostro.
—La paciente empezó a convulsionarse…
—Rápido a quirófano, —ordeno un médico que salió a recibir a la paciente, Nicoll lucia muy mal tanto que nadie podía asegurar que sobreviviría.
—Ha perdido mucha sangre doctora. —aseguro un enfermero que apret