—¡Pequitas! —su grito fue desgarrador, Nicoll salto del sofá no recordaba en el primer minuto donde se encontraba. Hasta que se dio cuenta que el que gritar era Malcolm había conseguido medio dormir en ese estrecho mueble.
Se sintió bastante irritada al darse cuenta que Malcolm fue quien grito como un desquiciado.
—¿Qué te pasa?, me despertaste, intentaba dormir, si es que alguien es capaz de dormir en ese sofá tan incomodo … —renegaba, con una cara de fastidio, detestaba tener que quedarse esa