Obtener el puesto de aseo fue más fácil de conseguir de lo que se imaginó aun cuando era una menos de edad, el periódico de Malcolm Ryan era enrome, el moviente de la gente era abrumador, muchas caras felicites, era un mundo increíble que no habia imaginado conocer jamás, gente vestía elegante y el aroma a fresco y perfumes exquisitos de marca pululaba por el recibidor.
Pasos firmes y seguros, apurados, risas y coqueteos. Como una novela romántica.
Lizzy ahora era solo una limpiadora de vidrios