—Déjame explicarte —pide Silvia, tocando el hombro de su hija.
—¿Explicarme qué? ¿Que no pudiste respetar mi decisión? ¿Que decidiste tomar las riendas de mi vida en lugar de recordar que Lily es mi responsabilidad? —pregunta nerviosa.
—No fue eso —explica—. Le envié un correo a Richard hace mucho tiempo, cuando Lily todavía estaba en el hospital y tú estabas pasando por tantas dificultades: sin trabajo y sin un título universitario. Pensé que no podrías con todo tú sola, sobre todo porque decí