Ver el entusiasmo de Alice llena de felicidad a Laila, sobre todo al saber que su amiga saldría de allí con la cabeza en alto. Sin embargo, había algo que la inquietaba.
—¿Quieres decir que me vas a dejar sola?
—No te pongas así. Todavía nos veremos en la universidad.
—¿Y cuando nos graduemos? ¿Qué será de mí sin mi mejor amiga?
—Podrás visitarme en Estados Unidos cuando me establezca allí.
—Eso no es justo —dice Laila, sintiéndose triste incluso antes de que su amiga se marche—. Voy a extrañar