La tensión se apodera de aquella oficina, pues nadie puede creer lo que está ocurriendo allí.
—¿Cómo se atreve a usar ese tipo de lenguaje aquí, señorita Taylor? —pregunta Vittorio, indignado por la situación.
—Porque es la única palabra que encuentro para describir a esta desgraciada —continúa.
—Deje de hablar de esa manera ahora mismo o será sancionada —la amenaza Vittorio.
—¿De verdad cree que me importa? —pregunta con nerviosismo.
El espectáculo ya había comenzado y sintió que debía seguir