—Richard no tiene que recordar nada, Madeline. Tú inventaste toda esta historia y estás haciendo todo lo posible por atar a mi hermano, pero no lo vas a conseguir —dijo Elis, sacando el teléfono para llamar a su amiga ginecóloga.
La doctora Abby Hills llegó a la mansión de los Jones y se presentó ante todos. Mostró sus credenciales y demostró ser una profesional de gran prestigio.
—Doctora Hills, quisiera que mi madre estuviera conmigo durante el examen —pidió Madeline, aparentando sentirse ave