Escuchar el nombre de su prometida hace que Richard sienta una enorme presión en la cabeza y tenga la impresión de que todo gira a su alrededor.
—¿Estás bien? —pregunta Steve, preocupado por su cuñado.
—Sí, lo estoy. Vamos de una vez, necesito saber qué quiere Madeline ahora —dice mientras camina hacia la mansión.
Al entrar en la sala, encuentra a Madeline de pie, observando a Lily, que está en brazos de su abuela. Cuando ella lo ve, le lanza una mirada de reproche, dejando claro lo dolida que