CAPÍTULO —Ver para creer
Victoria llevaba toda la tarde con el teléfono en la mano.
No era ansiedad eso creía ella.
Era esa incomodidad que empieza como una piedrita en el zapato y termina siendo una montaña.
Samuel había prometido salir temprano hoy.
Habían quedado en salir. Cena sencilla, nada especial, pero juntos. Como lo venían haciendo antes. Como cuando todavía el mundo de los casinos Castro no se interponía entre ellos.Cuando siempre estaban juntos.
Había elegido un vestido que hacía se