Roger
Termino de preparar el almuerzo antes de volver a mi oficina, me cercioro de que mi hija esté en su habitación y le pido decirme si sale de casa o va a algún lugar. Ella asiente sin dejar de dibujar, acostada cómodamente en el suelo de la habitación.
Rasco mi mentón pensando en que me dije que dejaría a un lado a mi vecina, pero ahora incluso voy a recibir clases de ella. Me recuerdo también que lo estoy haciendo por mi hija y que no debería ver más que eso en estas repentinas clases.
¿Qu