Lucía
— ¿De verdad no quieres venir?
Pregunto a mi hermano acostado en mi sofá bebiendo un poco de café mientras come también unas palomitas de maíz que definitivamente son de la noche anterior.
— No, quiero ocuparme de mis propios asuntos — me mira — ¿Por qué no invitas a tu novio?
El habla con firmeza, aunque después sé que se está burlando. Me decepciona que no quiera ir conmigo, pero no puedo obligarlo, tampoco quiero hacerlo, así que tomo mi bolsa del sofá
— De verdad que deberías ir a cas