Pov Stefano.
Estaciono mi auto en el apartamento que tengo en Batignolles y bajo jugando con las llaves del auto entre mis dedos. Tengo en mente a Fernando Laureti, y a Samantha Mercier entre ceja y ceja desde que se perdieron en la fiesta, y no es que odie a Fernando, ni mucho menos a Samantha, para mí Fernando es un buen rival, de esos que te encanta provocar, y que terminas divirtiéndote cada nada, pero también estoy consciente de que tengo planes, planes que no puedo posponer porque perder