Pov Samantha.
Después de una semana, dónde el sexo fue más abundante que disfrutar del paisaje de Australia, decidimos tomar el último paseo; Fernando sostiene mi mano mientras subimos a unos de los botes que nos mostrará todo Sidney. Me siento en el pequeño asiento de madera seguida de Fernando quien está vestido con unos pantalones cortos que hacen que se ven sus piernas blancas y pálidas; una franela de algodón negra y arriba de esta un suéter grueso del mismo color; observo el anillo de oro