Enrique se encontraba de pie frente al resplandor de una vitrina en una elegante joyería. El destello de los diamantes y las piedras preciosas deslumbraba su vista, pero su atención estaba centrada en un solo objeto: un hermoso anillo de compromiso.
En esos meses compartidos con Ashley, había llegado a la conclusión de que quería pasar el resto de su vida a su lado. La idea de un compromiso se había ido gestando en su mente, y hoy, en la joyería, estaba decidido a tomar ese paso significativo.