«Todo salió a la perfección», se decía la mujer, mientras cepillaba su cabello con parsimonia.
La imagen que la recibió en el espejo, era una imagen que le agradaba, se veía radiante, rejuvenecida.
De esa manera, continuó absorta en su peinado, pensando en su triunfo, ajena al caos que se avecinaba. De pronto, la puerta se abrió de golpe y una oficial de policía irrumpió en la escena, rompiendo la tranquila atmósfera.
—¿Qué ocurre? ¿Qué hace usted en mi recámara?—atacó sin dudar, con una mezc