8. Un nuevo día
Paso la noche dormitando en la silla; cada vez que entra una enfermera a revisar a Danae me sobresalto, pero por suerte ha pasado una buena noche.
Muy temprano suena mi teléfono y salgo de la habitación para no despertarla.
—Leah, ¿cómo sigue tu hermana? —pregunta Natty, con esa preocupación que nunca intenta disimular.
—Está mejor —respiro profundo—. Al parecer la dejarán salir hoy.
—Me alegra, hija. Ayer no quise llamarte para no interrumpirte. Me quedé tranquila cuando me enviaste el mensaje