Punto de vista del autor;
—Desde el momento en que me desperté y te vi a mi lado, he fantaseado con mil maneras de tocarte. —Rozó con los labios la carrocería de su coche, su voz era un susurro oscuro y ronco—. Las cosas que quiero hacerte, mi reina, mi amor, mi mate...
Alfa Rastus la hizo caminar de regreso, paso a paso, hasta que su columna tocó la pared. Agnes jadeó ante el contacto.
—Esta noche, eres mía. Oh, mi reina... -se inclinó hacia ella y la miró con posesividad—. Has tenido las rien