Mientras observaba a mi yo del pasado interactuar con Tristán, la ira subió como bilis por mi garganta. Me odié por llorar y me juré a mí misma que haría realidad el miedo de Dolf... El plan de Tristán resultará contraproducente porque no solo me ha entrenado en combate, sino que también me ha ayudado a encontrarme a mí misma.
Yo era un cuchillo sin filo, pero con su ayuda me volví afilado.
Además, con la ayuda de los lobos blancos con los que de alguna manera me he reconectado, me liberaré de