Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlexander se detiene frente a mí. Habría pensado que me prestaría atención, pero parece que ha quedado con un palmo de narices, lo cual me provoca una risa interna. Él me mira; además de serio y elegante, luce algo amargado.
Quisiera decir que estoy en pie de batalla con él, pero la verdad es que me invade una extraña emoción al verlo. Hace casi una semana que no lo veía desde lo que sucedió entre los dos, y esto se siente raro y algo nostálgico.
¿Acaso me estoy acostumbrando a







