Mundo ficciónIniciar sesiónSalgo del baño y esa mujer me está esperando, con los brazos cruzados y una expresión arrogante. Apenas me ve, me examina de arriba abajo, levantando las cejas.
—Seguro que esto me queda mal —digo y ella no responde.
Se encoje de hombros y se dirige al tocador, donde hay una caja.
—Siéntate, te arreglaré el cabello y te maquillaré un poco.
—No, gracias —declino y, ante mi respuesta, ella se vuelve hacia mí, sorprendida.
—Es un club de lujo, y las mujeres que







