Capítulo 40.
-Bien, es momento de que hables. - Dije al subirme a la limo. - Tengo preguntas.
-Y yo tengo respuestas. - Dijo divertido. - Ah, Carlos. Contratarte ha sido la mejor de las ideas.
Carlos, el chofer, le había pasado una camisa de la parte delantera del vehículo.
Yo arqueé una ceja mientras esperaba a que se vistiera.
-Listo. Dispara, preciosa.
-Una muy mala línea para decirle a un policía. - Dije rodando los ojos. - Comencemos con algo sencillo, ¿Cómo fue que pudiste subir hasta mi habitación?
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