Mundo de ficçãoIniciar sessãoEnzo
A las cuatro de la mañana paramos de coger, porque Olivia se desmayó con el último orgasmo.Estaba seguro que todo el mar mediterráneo escuchó los gritos de placer de mi mujer, no se cohibia en el sexo, era mi Diosa y eso siempre lo mantendré.La atraje a mi y se acomodó en mi pecho usandome de colchón humano, suspiró en sueños y me abrazo por la cintura, me encantaba tenerla cerca.La cubrí con las mantas y con el control apagué por completo las lu






