Mundo de ficçãoIniciar sessãoOlivia
A mis ocho meses de embarazo, mi vida había tomado un ritmo completamente diferente, uno en el que la calma y la anticipación se entrelazaban como el dulce aroma de las flores frescas que adornaban la terraza de nuestra casa en Roma.La tumbona, con su suave acolchado, se convirtió en mi refugio diario, el lugar perfecto donde podía relajarme y dejar que mis pensamientos vagaran entre el presente y el emocionante futuro que se avecinaba.Desde este cómodo a






