Enzo
La fortaleza, con su majestuosidad y su aura de seguridad, siempre había sido un refugio para mí.
Sin embargo, hoy, al cruzar sus puertas, una inquietud se instaló en mi pecho. La emoción de estar cerca de Olivia era un fuego ardiente en mí, pero había algo en el aire, una tensión que me hizo acelerar el paso hacia nuestra ala.
Cuando entré, la escena que se desplegó ante mí me paralizó.
Olivia estaba allí, sentada en los sillones de la terraza, vestida con su enterizo de combate, un dist