Olivia
La luz del atardecer se filtraba a través de las cortinas de nuestra casa en Roma, creando un aura cálida y dorada que llenaba cada rincón. A pesar de la serenidad del entorno, mi corazón latía desbocado, recordándome constantemente la vida agitada que llevábamos. Enzo y yo siempre estábamos inmersos en el mundo de la mafia y las empresas Cavalli, un entorno que siempre parecía estar en ebullición, incluso aquí, en nuestra apacible casa.
Con el embarazo avanzando, mis fuerzas se desvanec