Al día siguiente llegué al taller. Jona y todos los demás estaban alrededor del nuevo coche, así que me acerqué lentamente para ver de qué se trataba.
— No conduciré eso — dijo Hayden con rabia.
Jona volteó a verme y yo solo le sonreí.
— Te advertí que si él invertía no conduciría. Que se joda todo — le dijo.
Yo no estaba entendiendo nada. Así que volví a mirar a Jona, pero él solo me daba pequeñas sonrisas.
— No es tu padre — le dijo Jona.
Hayden rio con amargura.
— Pero es una subsidiaria, ¡e