El rostro de Tania parecía un poema, no se podía imaginar que Liam le hubiese hecho aquella jugada, sí, le gustaba mucho y tenía toda la intención de salir con él, pero no se imaginó un matrimonio, era lógico que esto chocara; una de sus reglas era no salir con hombres comprometidos, no le haría a una mujer lo que a ella no le gustaría que le hiciesen. Lo triste del asunto para la esposa de aquel hombre, no era solo por ser Tania, pues esa era la excusa, la engañaría con cualquiera, eso sí lo t