Miedo, y tristeza se apoderaban de aquella mansión que meses atrás había visitado y nunca había vuelto a pisar, sentía un frío indescriptible, era algo nuevo, no podía ponerle un nombre a esto, pero al entrar a aquella sala, los llanos comenzaron a sonar más lejos, estaba fuera de aquella realidad, era algo que quería que fuese un sueño.
— Tania, debo hablar contigo, necesito que vengas pronto — dijo Rusol cuando esta le contesto, había estado tan molesta que se había quedado dormida.
— ¿Pasa